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Crecida del Tormes, ola de calor en el Águeda e incendio de Monsagro. SH
La temperatura de Salamanca sube más de un grado de golpe en el año más caluroso de la historia
Cambio climático

La temperatura de Salamanca sube más de un grado de golpe en el año más caluroso de la historia

Los 41 grados y la ola de calor de julio han sido la cúspide de un 2022 muy cálido, con medias mensuales hasta tres grados por encima de lo normal y lluvia concentrada en dos meses

Félix Oliva

Salamanca

Domingo, 1 de enero 2023

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El 2022 se despide en Salamanca con la certeza de que ha sido un año extraordinario en temperaturas y precipitaciones y la evidencia de que la emergencia climática ya se manifiesta en la provincia de manera irrefutable. Se puede afirmar con rotundidad que ha sido el año que más calor se ha pasado en tierras salmantinas y que también ha llovido más de la normal, pero no de manera constante, configurando un clima de temperaturas por encima de lo conocido, en episodios extremos prolongados, sin frío y con precipitaciones abundantes, pero muy concentradas.

La primera conclusión es tajante: 2022 es el año más cálido desde que hay datos. La afirmación está respaldada por los números y por los acontecimientos, con varios episodios de altas temperaturas a lo largo del año que tuvieron su punto álgido en los cuatro días de julio en los que Salamanca superó los 40 grados.

Este episodio fue la cúspide de un año en el que el frío ha brillado por su ausencia. Octubre, noviembre y diciembre se van sin una sola helada en la capital, donde por contra las noches de más de 20 grados se extendieron hasta agosto, un mes en el que tradicionalmente las noches han sido frías.

Un 14 de julio histórico

Según los datos de Aemet, el año ha sido muy cálido. Salamanca sufrió en julio la mayor ola de calor de su historia. El día más asfixiante fue precisamente el 14 de julio, cuando se estableció el nuevo récord absoluto de temperatura en la provincia. El honor fue para la estación del Pantano del Águeda y sus 41 grados; el mismo día en la estación meteorológica de Matacán se llegó a 40,9 grados y en Salamanca, a los 40,8, registros ambos de récord absoluto. Un día sin precedentes en la historia reciente.

41fue la temperatura más alta del año, alcanzada el 14 de julio en el pantano del Águeda el mismo día que Salamanca marcaba 40,8 grados

Desde que hay datos en Matacán (año 1945), 2022 es el año más cálido, seguido de1995, 1948, 1989 y 2020, por lo que se puede decir que el carácter termo del año 2022 en la estación meteorológica del aeropuerto fue «extraordinariamente cálido».

Este mismo mes de julio ha quedado para las tablas climáticas como el mes con la media más alta (26,1º) y la media de las máximas más elevada (35,2 grados) en la capital. En el aeropuerto, el mes de julio fue el más cálido desde que se tienen datos tanto en temperatura media máxima (35,1ºC) como en la media (24,2ºC). Del 14 al 17 de julio se superaron siempre los 40 grados de máxima en el aeródromo y en la capital, los 39.

Calor todo el año

Pero el calor no ha sido patrimonio exclusivo del verano. El 21 de mayo se registró la temperatura mínima más alta de la historia en Matacán para ese mes, 18,1 grados, superando con mucho el anterior registro, 17 grados en 1955. El 17 de junio se marcó la máxima de la historia para las mínimas de este mes, 23,6 grados.

También ha tenido su efecto en el número de noches tropicales: en Matacán no se registraron, pero en la estación de Salamanca ciudad se contabilizaron siete (2 en junio, 2 en julio y 3 en agosto). En agosto, la media de las máximas en el aeropuerto fue de 33,3 grados, récord para este mes.

El año ha sido, en su conjunto, muy cálido con cinco meses calificados como extremadamente cálidos. De mayo a diciembre solo ha habido un mes con temperaturas normales (septiembre) y octubre y noviembre han superado por más de tres grados su media de los diez últimos años. De hecho, a día de hoy solo se ha registrado una helada este final de año en la capital, la del último día de noviembre.

El incendio de Monsagro y la calima

Cifras récord nunca vistas en la provincia que han tenido su efecto en los incendios forestales. Las temperaturas del verano avivaron durante días el gran incendio de Monsagro que se originó el 11 de julio, en los días previos a la gran ola de calor, y que estuvo activo más de un mes: quemó 8.600 hectáreas. El municipio todavía trata de recuperarse de lo ocurrido.

También dejó dos episodios de calima, uno sin precedentes en abril, que llenó de polvo la capital, y otro más leve durante el mes de octubre.

Lluvias concentradas

El año se ha despedido con lluvias por encima de lo normal. Según los datos de Aemet, y hasta el 27 de diciembre, se han acumulado 378 litros por metro cuadrado en Matacán, cuando la media de los diez últimos años es de 359, así que el año termina con el calificativo de 'normal', aunque ha sido seco la mayor parte de los meses.

Así, en mayo se batió el récord histórico de precipitación mensual más baja con 2,1 litros en la capital y 3,2 litros en Matacán. Seis meses del año han sido secos o muy secos y las lluvias se han concentrado en dos grandes episodios. Uno, entre marzo y abril, con el doble de precipitaciones de la media de los diez últimos años. Y otro con las cadenas de borrascas que empezaron en octubre y han acabado en diciembre, mucho más lluvioso de lo normal.

Estos episodios han dejado cifras como los 104 litros por metro cuadrado que cayeron en Barbadillo el 21 de septiembre en forma de granizo y lluvia. O las abundantes precipitaciones acumuladas en la estación de esquí de La Covatilla, eso sí, siempre con temperaturas altas que impiden que nieve.

Las lluvias han dejado para despedir el año la crecida del Tormes, el llenado de embalses y, por desgracia, el fallecimiento de una persona arrastrada por la crecida de un arroyo en Arribes, la primera víctima mortal por culpa del clima en la historia reciente de Salamanca.

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