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Juan Manuel Corchado, en el Edificio I+D+i de la Universidad de Salamanca. J. M. García
«Crearemos el campus más moderno de España en los terrenos del antiguo Mercasalamanca»

Juan Manuel Corchado, candidato a rector de la Universidad de Salamanca

«Crearemos el campus más moderno de España en los terrenos del antiguo Mercasalamanca»

El futuro rector asegura que quiere convertir el Centro Internacional del Español en uno de los buques insignia de la USAL

Isidro Serrano

Salamanca

Viernes, 26 de abril 2024, 09:13

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«Que la gente piense que he hecho todo lo que hemos prometido que vamos a hacer». Ese es el ambicioso legado que Juan Manuel Corchado quiere dejar tras sus seis años de mandato como rector de la Universidad de Salamanca después de unas elecciones que se celebrarán el próximo 7 de mayo y a las que se presenta como único candidato y, por lo tanto, con la victoria asegurada.

Este Doctor en Ciencias de la Computación (Universidad de Salamanca) e Inteligencia Artificial (Universidad West of Scotland), y catedrático del Área de Ciencias de la Computación e Inteligencia Artificial, Departamento de Informática y Automática de la Universidad de Salamanca, asegura a Salamancahoy.es que no descuidará las Humanidades que tanto prestigio han dado a la Universidad de Salamanca, que creará el campus más moderno del país en los antiguos terrenos del Mercasalamanca y que convertirá el Centro Internacional del Español en uno de los buques insignia de la Universidad; además de mejorar las condiciones laborales de todo el personal que trabaja en la USAL.

-¿Cómo se viven unas elecciones en las que solo hay un candidato. Es difícil buscar la motivación para presentar y explicar el proyecto?

La verdad es que lo estamos viviendo con cierta tranquilidad sabiendo que soy candidato único, pero también con muchas ganas de transmitir nuestro mensaje hasta el último rincón de la Universidad. Estamos haciendo la campaña que teníamos pensado hacer, con independencia de que no se haya presentado ningún compañero o compañera. En este sentido, la campaña está resultado bastante intensa, estamos visitando todos los centros, a todos los grupos que componen la universidad, pero también a representantes de la sociedad civil con la que la Universidad de Salamanca está muy vinculada.

- ¿Cómo está llevando esta campaña algo atípica, que sensaciones percibe del colectivo universitario?

La verdad es que estoy recibiendo mucho afecto. Yo creo que el programa realmente está ilusionando a la gente. Después de las muchas charlas que tenemos, recibimos ideas de la gente, que en muchos casos incorporamos a nuestro proyecto y siempre analizamos. La verdad es que estoy contento con lo que estoy viendo, hasta el punto de que a diferencia de la campaña anterior en la que participé, que iba por los sitios y percibía cierto nivel de escepticismo, no de rechazo directo, pero sí de incredulidad, ahora es todo lo contrario. Ahora siento simpatía, cercanía, ganas de colaborar, y la oferta de muchas personas no solo de aportar ideas sino de involucrarse a título personal con el proyecto.

-¿Espera una participación amplia…, cómo espera conseguirlo?

Si, hay que intentar que la comunidad universitaria participe. Pero en todo caso, lo que quiero es ver a la gente ilusionada, es lo importante. Con un único candidato la motivación para votar es pequeña, y no voy a darle ni mayor ni menor importancia. Pero claro, cuanta más gente vaya a votar mejor, aunque insisto en que lo importante es seguir por esta línea, ilusionando, y comprobando que la gente está contenta.

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-Tras la experiencia de 2017 ¿qué le ha movido a volver a presentarse a rector otra vez?

El cambio de la LOSU para mí ha sido importante al saber que solo hay un mandato de seis años. Estos últimos años he estado un poco con un pie dentro y otro fuera de la Universidad de Salamanca impulsando otros proyectos, y creo que ahora es el momento que esta Universidad necesita para dar ese impulso que nos transforme en la universidad que todos queremos para el Siglo XXI, que se registre un cambio significativo. En las universidades y en su historia hay tiempos. Tiempos en los que la situación económica no te deja más que subsistir; tiempos como los que viví como vicerrector con Hernández Ruipérez, o en los que hay que lanzar grandes iniciativas como el Parque Científico que impulso Battaner y luego ha ido creciendo con el resto de rectores, y tiempos en lo que hay que luchar con una pandemia, como le ha pasado al rector Rivero. Y en este momento creo que hay mucha estabilidad y hay que generar esa ilusión colectiva para que esto sea un proyecto de todos liderado por este equipo rectoral, que sirva para obrar esa transformación.

-¿Seguirá al frente del grupo de investigación Bisite cuando sea nombrado rector?

Por suerte tengo un equipo de gente que es mucho mejor que yo, muy preparados en Inteligencia Artificial, que me dan sopas con honda, que sabe mucho de internet de las cosas…, de todo eso que hacemos aquí. Dejo todos esos proyectos en muy buenas manos. Seguiré estando ahí, pero mi labor principal va a ser la de rector y la de gestionar la USAL, por supuesto. Ya hemos estado preparando tanto al equipo de investigación como al del Air Institute para que sean completamente autónomos y no dependan de mí en el día a día, aunque pueda ayudarles en la estrategia impulsándolos, como cualquier profesor. Pero por encima de todo estará mi papel como rector.

«Hemos preparado tanto al equipo Bisite como al del Air Institute para que sean completamente autónomos y no dependan de mí en el día a día»

-¿Cómo valora las críticas de algunas personas y sectores por la rapidez en la que se convocaron las elecciones? ¿Y los rumores sobre que existía un pacto entre usted y Rivero?

Realmente me pilló a mi tan por sorpresa como a cualquier miembro de la comunidad universitaria. Efectivamente había rumores, se comentaba que esto podría adelantarse, pero nadie sabía ni cuándo, ni cómo, ni porqué. Lo que sí digo es que yo soy muy observador y sé cómo Rivero me ganó a mi las elecciones en 2017. Durante mucho tiempo antes estuvo haciendo campaña, visitado los centros, entrevistándose con gente…, y yo seguí con vida como vicerrector, haciendo mi trabajo y pensé que eso era suficiente. Ahora, cuando decidí que me quería presentar, sabía que había que comenzar a hacer ese trabajo desde tiempo antes, con calma. Después, cuando tocó renovar el Claustro decidí presentar una candidatura de consenso, y eso supuso que tuve que hablar con todos los centros, con sus responsables y sus equipos, y al mismo tiempo que informaba sobre lo del Claustro les decía que me iba a presentarme a las futuras elecciones a rector. Estas pasadas navidades empecé a revisar el programa que yo llevaba en 2017… En definitiva, que yo pensaba hacerlo con más tiempo y calma, y con pulcritud para ganar las elecciones, pero todo se ha adelantado. Los problemas nunca avisan, pero una persona con la capacidad de gestión y experiencia que tengo yo, sabe que hay que estar preparado para estas cosas, y le aseguro que estas semanas han sido las más intensas de mi vida, pero en estas situaciones hay que coger el toro por los cuernos.

-En seis años se pueden hacer muchas cosas y usted ha presentado un programa muy ambicioso. ¿Teme que la aplicación de la criticada LOSU y las reformas a las que obliga frenen el desarrollo de sus proyectos?

La verdad es que no me preocupa como tal. Lo que sé es que son cuestiones que tenemos que saber utilizar a nuestro favor. Tenemos muchas posibilidades de mejorar nuestra financiación y tener capacidad de gasto para mejorar las condiciones del personal de gestión, servicios y administración y la labor de profesores e investigadores. Y todo ello sin endeudarnos.

-A lo largo de estos días ha hablado usted de financiación, dialogo y presión a las administraciones, ¿Qué espera conseguir de todo esto?

Yo creo que con el diálogo vamos a llegar muy lejos, y las administraciones van a entender que la Universidad de Salamanca es un foco de generación de riqueza. Nuestra labor por supuesto es formar bien a nuestros estudiantes, favorecer y facilitar la labor de los investigadores para que todo ello aporte riqueza a la sociedad, pero hay que decir que por cada euro que nos llega de la Junta de Castilla y León, nosotros lo multiplicamos por varios dígitos, no sé cuantos. Pero sí sé que los 165 millones que nos da la Junta para el presupuesto, nosotros somos capaces de incrementarlos hasta llegar a un presupuesto general de la USAL de cerca de 280 millones euros. Eso quiere decir que no somos un centro de gasto, sino de generación de riqueza, que nos permite ser mejores en docencia, en investigación, en trasferencia a la sociedad…, así que con poco que nos ayude la Junta a mejorar nuestro sistema de administración, vamos a dar un salto significativo y generar mucho más.

-Usted ha pedido a la comunidad universitaria que se ilusione, ¿qué ofrece para conseguirlo..., más personal de administración, más docentes, mas investigadores, mejores condiciones salariales y laborales...?

Creo que tenemos capacidad para contratar más personas y mejorar las condiciones del personal que ya trabajan en la Universidad. Y en ese aspecto, es lo primero que vamos a hacer, intentar introducir esa mejoría en la RTP con más personal y mejoras salariales. Y por otra parte, queremos conseguir una reducción real de la burocracia en la labor del personal investigador y del profesorado. Para ello vamos a optimizar nuestros procesos, con más informática para dar fortaleza a las aplicaciones que tenemos.

«La expansión de la USAL pasa por crear el campus más moderno se haya existido en este país»

Necesitamos un cambio y una restructuración de algunos servicios que nos permita crecer y ampliarlos, porque hay algunos con falta de personal y tenemos agobios. Podríamos seguir así más tiempo, no es algo que paralice nuestra actividad, pero hay que solucionarlo por el bienestar de los que trabajan en la Universidad de Salamanca. Va a ser un tema crítico para nosotros en el que vamos a trabajar desde el principio haciendo una evaluación de las necesidades de los PTGAS.

-También se ha referido usted a la creación y mejora de los campus ¿qué proyectos tiene para ello, no se arriesga la USAL a desperdigarse en varios campus?

Por desgracia no tenemos más terreno que sacarnos de la manga para crecer en las zonas en las que ya estamos asentados. Hay que buscar las mejores opciones, y ahora tenemos muy buena interlocución con el Ayuntamiento de Salamanca. Ellos quieren desarrollar un gran polígono tecnológico en la zona del antiguo Mercasalamanca, y queremos que ese centro tecnológico permita la expansión de la Universidad de Salamanca para crear el campus más moderno se haya existido en este país, a la altura de la universidad más moderna del momento. Es una gran oportunidad y tenemos los mecanismos para financiar ese proyecto.

Vamos a crear una gran escuela de doctorado que podría ir allí, queremos un espacio para la Escuela de Salamanca, cuyo quinto centenario vamos a celebrar en 2026, una gran biblioteca de reposición, y también necesitamos espacios donde alguna de nuestras facultades tiene que crecer.

- Procede usted de un ámbito 100% de ciencias, ¿tendrá sensibilidad también para las letras en una universidad tan destacada en este aspecto?

Nuestro equipo de Gobierno está formado sobre todo por gente que procede del campo de la Humanidades y las Letras. El hecho de que yo sea de Ciencias no va a hacer más que beneficiar a unos igual que otros y creo que me volcaré más con el tema de las Humanidades para despejar todos los temores que puedan tener algunos. Ya lo hicimos cuando fui vicerrector, y ahora tenemos un vicerrectorado que se encargará de la trasferencia y la investigación tecnológica que esta en manos de un compañero que es del ámbito de Derecho.

- ¿Tiene algún plan específico para el Centro Internacional del Español?

Sí. Es algo que llevo estudiando tiempo, voy solicitando ideas y ya tengo muchas. Era una de las tareas que tenía para estos dos años. Pero lo cierto es tenemos un objetivo que no es otro que dotar al Centro Internacional del español de un buen plan para que se convierta en uno de los buques insignia de la Universidad de Salamanca.

- En materia de relaciones internacionales, ¿hacia dónde cree que debe dirigir su mirada la USAL?

La USAL tiene que seguir mirando a Europa, pero tiene que mirar a todos aquellos países y continentes en los que nuestros grupos de investigación estén interesados en establecer colaboraciones. África es un continente con una expansión demográfica brutal y al que hay que vigilar y decidir qué hacemos. Va a haber muchos fondos europeos y hay que aprovecharlo para repensar el plan de internacionalización que ya tenemos y ver cuáles son los focos importantes, los secundarios y aquellos a los que tenemos que empezar a acudir.

-¿Le preocupa la posición de la USAL en los ránkings. En qué está fallando la USAL para no estar más arriba en ránkings internacionales?

Los rankings no son algo que nos deba generar excesiva preocupación. Nosotros tenemos algo más importante que estar arriba en los rankings como que es el prestigio de la Universidad de Salamanca y su historia. Eso no nos lo va a quitar nadie. Es el origen y la semilla en la que se focalizan las miradas de muchas universidades a nivel mundial. Lo que hay que hacer es analizar qué es lo que se piden y se mide en los rankings, y en la medida de nuestros intereses, marcarse unos objetivos para estar ahí lo mejor posicionados posible. Yo creo que lo estamos haciendo bien aunque lo podríamos hacer mejor…, pero tampoco debemos obsesionarnos.

-Usted es doctor en Inteligencia Artificial, ¿cómo cree que puede afectar al futuro de la universidad y su labor la aplicación de la AI y las posibilidades que ofrece?

Cosas que hace años solo nos imaginábamos ahora son una realidad que cambia cada día y está al alcance de todo el mundo. Todos los estudios que hay nos dicen que todos los ámbitos laborales se van a ver afectados por la Inteligencia Artificial. Por lo tanto, tenemos que prepararnos como Universidad, hay que preparar a todos los estudiantes y a nuestros profesores y el personal que aquí trabaja. Además de su especialidad, los estudiantes deben aprender otras realidades. Tan importante como aprender idiomas va a ser ya controlar algo de la Inteligencia Artificial, y no es difícil, basta con tener la predisposición a aprender y conocer todas las posibilidades que ofrece.

-Por último, usted tiene seis años por delante para intentar desarrollar todas estas ideas y proyectos. Tras su paso por el rectorado, ¿qué Universidad le gustaría haber dejado y que le gustaría que dijesen de usted y su gestión?

Pues muy simple. Que la gente piense que he hecho todo lo que hemos prometido que vamos a hacer.

-¿No es muy ambicioso?

Vamos a ver.

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