Borrar
Los jóvenes trabajan en los preparativos de la procesión. Alex López
«Nosotros tenemos el testigo asegurado y ahora debemos asegurar el de la gente joven que está trabajando»

José Luis Pérez. Hermano mayor

Hermandad de Nuestro Padre Jesús del Perdón

«Nosotros tenemos el testigo asegurado y ahora debemos asegurar el de la gente joven que está trabajando»

El indulto, la participación de presos y funcionarios y una nueva banda de música protagonizarán la procesión del Perdón y de Gracia y Amparo

Álex López

Salamanca

Miércoles, 20 de marzo 2024, 18:01

Necesitas ser registrado para acceder a esta funcionalidad.

Compartir

El 8 de diciembre de 1944 se fundaba la Hermandad de Nuestro Padre Jesús del Perdón, como filial de la Seráfica Hermandad de Nazarenos del Santísimo Cristo de la Agonía. La hermandad siempre ha tenido como valores principales el perdón y la caridad, ayudando a los reclusos y sus familias. En la actualidad, se siguen rompiendo las cadenas de algún reo en su procesión, ya sea de forma simbólica o tras conceder el Consejo de Ministros el indulto pertinente. La hermandad vive un proceso de grandes cambios en su patrimonio y en su desfile procesional, saliendo de la Catedral y terminando en el convento de Las Bernardas, hogar del Cristo del Perdón, en el barrio de Prosperidad, con el que la hermandad mantiene una estrecha vinculación. Se cambió el paso del Camino del Calvario por la imagen de María Santísima de Gracia y Amparo. Se da la circunstancia de que la hermandad tiene dos sedes, ya que Jesús del Perdón se encuentra en Las Bernardas durante el año y la titular mariana se encuentra en la iglesia de San Benito, sede, a su vez, de la Hermandad Titular.

Un grupo de jóvenes se afana en la iglesia de San Benito en la limpieza de enseres y preparación de la cera para el próximo Domingo de Ramos. Son los últimos preparativos en los últimos días que quedan antes de que la Hermandad de Nuestro Padre Jesús del Perdón vuelva a salir de la Catedral de Salamanca en su camino hacia la casa del crucificado, el convento de las Bernardas, en el barrio de Prosperidad. Un trabajo que no se ha visto realmente afectado por la temprana Semana Santa de este año: «Siempre es el mismo trabajo. Los actos son siempre los mismos. Empezamos en Cuaresma con el Vía Crucis popular, la festividad del Cristo del Perdón… Este año teníamos una novedad, pero por el tiempo no se pudo hacer. Era un concierto en el parque Jesús del Perdón, que somos la única hermandad que tiene en Salamanca un parque. Para darle un poco de realce, queríamos haber hecho allí un concierto con la Agrupación Musical María Santísima de la Estrella y por previsiones meteorológicas no se pudo llevar a cabo. Se retomará la idea en años venideros».

Y no es un día cualquiera para la hermandad. El Consejo de Ministros acaba de conceder el indulto, un año más, a la hermandad, que podrá liberar a un preso en el correspondiente acto que tendrá lugar durante su procesión. Una procesión que José Luis Pérez, Hermano Mayor, califica como «emocionante, porque van a suceder unos actos que la cofradía, junto al Centro Penitenciario de Topas, estamos trabajando. Poder sacar a cinco internos que están cumpliendo condena es una de las cosas que más nos llama, porque poder ir reinsertando en la sociedad a las personas que cumplen condena en un centro penitenciario, pues el perdón se lo tenemos que dar. Y qué mejor manera que poder sacar este año en nuestra procesión a esos cinco internos, así como dieciséis funcionarios de prisiones que también van a salir en el cortejo, detrás del Cristo del Perdón. Los trataremos con el mismo cariño que recibimos cuando vamos al centro penitenciario, que todo son facilidades y elogios a la hermandad por todo lo que se hace con ellos, como cuando damos los Reyes Magos allí». Actos y emociones que sirven para compensar otros actos que se recuerdan con nostalgia: «Se quitó una de las cosas más bonitas que había en la Semana Santa, cuando Jesús del Perdón entraba en el patio de la antigua prisión provincial. La gente mayor de la hermandad es de los actos más bonitos que recuerda haber vivido».

Álex López
Imagen principal - «Nosotros tenemos el testigo asegurado y ahora debemos asegurar el de la gente joven que está trabajando»
Imagen secundaria 1 - «Nosotros tenemos el testigo asegurado y ahora debemos asegurar el de la gente joven que está trabajando»
Imagen secundaria 2 - «Nosotros tenemos el testigo asegurado y ahora debemos asegurar el de la gente joven que está trabajando»

En cuanto al patrimonio se refiere, la hermandad completa el juego de faroles y sigue a la espera de la nueva cruz de guía: «Tenemos dos faroles que acompañarán a la cruz de guía. Se suman a los dos faroles que se donaron el año pasado. Teníamos proyectada una cruz de guía, en madera y plata, pero no ha podido llegar a tiempo».

En el apartado musical, trato familiar y otra novedad: «Le damos mucha importancia las agrupaciones porque la sentimos como nuestras. Con «La Estrella» tenemos una relación como si fuéramos familia. Para nosotros no son músicos, son hermanos. Y este año tenemos la novedad de que viene la Asociación Musical de San Nicolás de Pollos. Hemos tenido contacto ya con ellos y deseando escucharles por las calles de Salamanca detrás de María Santísima de Gracia y Amparo».

Sobre el rumbo de la Pasión charra, José Luis incide en ir asegurando el testigo entre generaciones: «La Semana Santa de Salamanca está cogiendo un rumbo bueno. Hay cofradías que están haciendo las cosas muy bien y están teniendo mucha gente joven, que es lo que realmente está haciendo crecer la Semana Santa de Salamanca. Los que ya vamos teniendo una edad cogimos el testigo en su día a otra generación, pero nosotros todavía no teníamos gente que nos cogiese el testigo. Por ejemplo, hay gente en la Hermandad del Perdón que es gente joven que va a ser nuestro relevo. Nosotros tenemos el testigo asegurado y ahora que asegurar el de la gente joven que está trabajando».

Respecto a la Hermandad del Perdón, destaca el crecimiento real de hermanos y un deseo que, poco, va siendo menos deseo: «Nosotros hicimos una especie de criba porque había personas que ya no estaban en la hermandad, físicamente o al corriente de pago. Ahora los que estamos somos los hermanos reales de la hermandad. Hemos subido de número, ya somos más de trescientos. Estamos contentos porque vemos que la cofradía está cogiendo un aire que nos gusta».

«Este año se han hecho bastantes hermanos de fila. Por ejemplo, vino una familia entera para apuntarse para salir de nazarenos. Eso a nosotros nos alienta a seguir trabajando porque, realmente, nuestro número de nazarenos es un poco escaso. Y es un deseo que siempre pido, que ojalá pudiéramos tener las filas de nazarenos que había en los 90. Poco a poco, lo vamos consiguiendo y lo vamos anhelando menos».

Reporta un error en esta noticia

* Campos obligatorios