Borrar
Botellas de aceite de oliva, lo que más ha subido. SH
La compra y salir de bares elevan en Salamanca el coste de la vida a su punto más alto

La compra y salir de bares elevan en Salamanca el coste de la vida a su punto más alto

La alimentación y la hostelería son las dos facturas que más suben en la provincia, donde vivir es un 15% más caro que hace trews años y el IPC no se recupera de la crisis de precios de mediados de 2022

Félix Oliva

Salamanca

Viernes, 12 de enero 2024, 19:48

Necesitas ser registrado para acceder a esta funcionalidad.

Opciones para compartir

Las facturas del hogar, especialmente la cesta de la compra, y salir fuera a comer o para hacer turismo han disparado los gastos de los ciudadanos este último año en Salamanca, donde lo que cuesta vivir ha alcanzado su punto más alto de la historia tras haber subido cerca de un 15% en 2023. Las perspectivas para el nuevo año no son mejores porque los precios de la alimentación no dan signos de agotar su subida y la hostelería espera subidas de productos básicos como el café y la cerveza; sólo la contención de la energía y del vestido y calzado dan buenas noticias.

Salamanca ha terminado 2023 con el IPC en el 3%; la cifra es muy inferior a las de los dos últimos ejercicios 2021 (7,2%) y 2022 (6%), pero si excluímos esos dos años, en plena crisis de los precios es una de las más altas de los últimos años. De hecho, hay que irse a 2010 para encontra un IPC anual más alto en la provincia.

La mejor noticia es que la inflación lleva meses moderándose. El INE ha confirmado este viernes que la inflación se situó en el 3,1% en diciembre, dejando la media de 2023 en el 3,5% frente al 8,4% del ejercicio anterior. El IPC sigue desinflándose, pero ni mucho menos los precios lo hacen al mismo ritmo. La cifra es claramente inferior al pico del 16,7% que se alcanzó en febrero de 2023 y supone la tasa más baja desde marzo de 2022.

Los expertos temen que el nivel de precios alcanzado se mantenga durante mucho tiempo y que algunos productos no regresen a sus tarifas nunca más. «Los precios no van para atrás», aseguran. De hecho, el menor ritmo de subidas no implica un abaratamiento de los productos en los comercios y llenar la cesta de la compra es más caro que nunca. Tampoco que en todos esa moderación se esté dando por igual, a pesar de las medidas de apoyo como la rebaja del IVA de los alimentos básicos.

De hecho, al margen de la evolución mensual del IPC y su variación, el índice global de precios está en su nivel más alto de siempre. En el caso de Salamanca, registra un 114,2, es decir, casi un 15% más que el nivel de referencia base, el 100. Ese nivel corresponde con los precios de finales de 2020 y desde entonces no ha hecho más que subir, encareciendo el coste de la vida un 15% en tres años.

Con todo, no todos los productos y servicios contribuyen por igual a hacer la vida de los salmantinos la más cara desde que hay datos. A la cabeza de los incrementos de precios se sitúan dos variables casi contradictorias: comprar para casa y salir fuera.

La alimentación y bebida, los productos que forman la cesta de la compra, ha subido un 4,9% en un año en el que las fuertes subidas de precios de 2022 se han consolidado. El coste del aceite de oliva y de la carne y el pescado, fuera de las rebajas de IVA, se han comido parte del efecto de la reducción de impuestos a los productos más básicos.

La rebaja del IVA para productos básicos (al 0% en pan, harina, leche, queso, huevos, frutas, verduras, legumbres y patatas; y al 5% de aceites y pastas) se extenderá hasta el 30 de junio para amortiguar las subidas de precios que están sufriendo las familias españolas.

Pero esta medida en vigor desde el 1 de enero de 2023 no ha tenido un efecto tan positivo como se esperaba. Según un informe de Asufin, pese a la eliminación o reducción del IVA de estos productos, la cesta de la compra básica ha subido casi un 2% este año, pasando de 33,67 euros de media a 34,31 euros actualmente.

El principal culpable de la subida de la cesta de la compra ha sido el aceite de oliva, y en menor medida los huevos, frutas y verduras, mientras que los cereales y el aceite de girasol han empujado a la baja. En concreto, el aceite de oliva encabeza la subida con un alza del 51,5% en un año, seguido de los huevos (8%) y las frutas y verduras (7%), según los datos de Asufin que examina 840 precios de productos de diferentes supermercados.

Al margen de la alimentación, en Salamanca lo que más ha subido son los precios de la hostelería. Con el coste de la caña de cerveza y de una taza de café en constante actualización, salir de bares es cada vez más caro (pero está todo lleno) y se refleja en el IPC: restaurantes y hoteles han subido un 7,3% en Salamanca. Suben, en menor medida, la sanidad y el transporte.

Por contra, lo que ha permitido en mayor medida la moderación de la inflación general (3,1%) -que termina el año casi a la mitad de cómo lo comenzó- es el precio de la electricidad, que en el último mes fue un 17,3% más barato que un año antes. Eso ha hecho que las facturas del hogar (vivienda, agua, luz, electricidad, gas) haya subido un -3,7%, la bajada de coste más apreciable de todo el IPC en Salamanca, favorecida por la 'excepción ibérica' y la relajación del Euribor.

La tasa subyacente –que no incluye alimentos frescos ni productos energéticos– también cae a niveles del inicio de la guerra de Ucrania, hasta el 3,8%. Así, desde el el Ministerio de Economía destacan que la inflación media en 2023 fue menos de la mitad que en 2022, pasando del 8,5% al 3,5%.

Pronóstico 2024

De cara a este 2024, el Banco de España calcula que la inflación cierre en torno al 3,3%, si bien las medidas de rebaja del IVA de los alimentos, la luz y el transporte público podrían hacer que el IPC cediese hasta un punto más y situarse cerca del objetivo del 2% marcado por el Banco Central Europeo (BCE), que es en realidad quien en este ciclo de subidas de tipos de interés ha tenido la llave maestra de la lucha contra el alza de precios.

Reporta un error en esta noticia

* Campos obligatorios