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La fachada de la cafetería ya repintada y los vehículos del personal que trabaja en ella. SH
Obras a todo ritmo en la cafetería del parque de Salamanca que reabre en marzo

Obras a todo ritmo en la cafetería del parque de Salamanca que reabre en marzo

La reforma del kiosko-bar de La Alamedilla concentra a numeroso personal de mantenimiento del consistorio, que ha asumido la rehabilitación para volver a abrir el local

Félix Oliva

Salamanca

Sábado, 2 de marzo 2024, 20:03

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La finalización de las obras para acondicionar la cafetería municipal del parque de La Alamedilla corre prisa y se ha convertido en prioridad a tenor del despliegue de medios y el empeño. Desde hace dos semanas, el ritmo de trabajo es el más alto en el lugar desde que en agosto empezaron las obras y tienen que ver con el calendario de apertura, casi inmediata y sólo a expensas de que se acaben las obras.

Este viernes, hasta nueve vehículos estaban estacionados frente al edificio del kiosko-bar, aparcados en el lado del parque. De ellos, ocho estaban rotulados con el escudo del Ayuntamiento de Salamanca, vehículos del servicio de mantenimiento y obras. El motivo es que el consistorio asumió la rehabilitación que necesitaba el local y que va a aparejada a su reapertura.

Las obras avanzan prácticamente fuera de fecha. Según las previsiones municipales, tendrían que haber terminado esta semana al agotarse el mes de febrero. Era la fecha prevista para propiciar el otro hito en el calendario, el de su vuelta a la actividad. El nuevo contratista que la explotará tiene previsto abrir a mediados de marzo, así que el tiempo corre.

De momento, ya se aprecia la limpieza de fachada y que se ha vuelto a pintar, respetando el amarillo original. También se ha dado una mano de pintura a las barandillas de la planta superior. En el interior, se está cambiando los suelos, se ha pintado en las paredes y se renovará por completo.

Este viernes hasta ocho vehículos municipales se concentraban en el lugar. SH

Cuando abra, se pondrá fin a un prolongado cierre en un local que contaba con clientela y que está en un lugar envidiable, en un parque muy concurrido, con fuente lúdica de chorros y a un paso del centro. Sin embargo, cerró a finales de 2022 y no se había vuelto a saber nada de ella.

En agosto pasado apareció vallado. Según confirmaron desde el ayuntamiento se iban a ejecutar obras de adecuación porque presentaba deficiencias. En efecto, la cafetería necesitaba una puesta al día porque presentaba un aspecto mejorable en sus instalaciones. El motivo de este acondicionamiento no era otro que el deseo de adjudicar la explotación y reabrir este servicio.

La cafetería llevaba en licitación desde finales de 2022. El pliego de condiciones se conoció en febrero de 2023, cuando se estableció el precio del canon: 28.000 euros al año (sin impuestos) por cada uno de los seis año del contrato. Oficialmente no está adjudicado, pero cuando se iniciaron las obras el pasado verano el consistorio aseguraba que había ya una persona interesada en abrir.

En el caso de La Alamedilla, se trata de un local de una planta, 93 metros cuadrados, con sótano en el que está el baño (de acceso público como una treintena en la ciudad) y una pequeña azotea con terraza. Le corresponde una licencia de categoría C, carece de mobiliario propio, pero sí cuenta con derecho a terraza. Según el pliego de condiciones, en el exterior se podrá explotar la terraza de 112'74 m2 «sin ocupar la pérgola y ocupando el lateral sur». No obstante, y al menos durante la anterior gestión, la terraza sí se colocaba bajo la gran pérgola frente a la fuente lúdica.

Varios están cerrados

En la actualidad, varios de los kioskos-bar de la ciudad están cerrado a la espera de que alguien se interese por ellos. Está pendiente de reabrir el de Salesas, se ha intentado hasta tres veces adjudicarlo, pero los concursos quedaron desiertos y se va a hacer un último intento: se ha rebajado el canon un 50% para atraer a alguien.

También ha estado cerrado el del parque Würzburg, ya que la empresa que lo explotaba con éxito decidió mudarse a un local fijo, pero ahora retoma el chiringuito. Y en la misma situación se encuentra el del parque Nebrija, un local con terraza y vistas a las catedrales.

El último en problemas y, por ahora, clausurado de forma fulminante es el del parque de Jesuitas, que cuenta con la que probablemente es la mayor terrazas de toda la ciudad, pero que no reunía las condiciones para permanecer abierto. Se hará lo mismo que en La Alamedilla: reformarlo y volver a abrirlo.

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