Borrar
Temperaturas más altas y prolongadas adelantan el verano de Salamanca a mayo

Temperaturas más altas y prolongadas adelantan el verano de Salamanca a mayo

El inicio del calor estival se ha anticipado entre 15 y 25 días en el calendario desde 1940 y lo hará más, mientras las olas de calor se multiplican: se han registrado más del doble en la última década

Félix Oliva

Salamanca

Miércoles, 28 de junio 2023, 08:15

Necesitas ser registrado para acceder a esta funcionalidad.

Compartir

En pleno desarrollo de la primera ola de calor de este verano, cabe preguntarse si este es el futuro climático que nos espera en Salamanca, con temperaturas extremadamente altas que se manifiestan cada vez con más frecuencia. Y la respuesta es, sí: la provincia se asoma a un porvenir de veranos interminables, que empezarán cada vez antes y que serán más calurosos. Tanto, que en un calendario climático el estío empezaría ya en mayo.

Los datos los confirman. La subida de temperaturas en Salamanca ha venido para quedarse. Episodios como el que estamos sufriendo, una semana completa de calor por encima de lo habitual, serán cada vez más habituales y marcarán una nueva norma que va a trastocar incluso el calendario. Este mismo 2023 tenemos un ejemplo, con el récord de calor registrado en abril cuando por primera vez en la historia la capital registró un día por encima de los 30 grados de máxima; fue un mes caluroso, porque también se batió el récord de media de las máximas, con 22,6 grados: lo normal son 16,5.

Después mayo ha sido más lluvioso, pero pronto podría ser un mes netamente de verano. Un estudio publicado en el blog de Aemet por el meteorólogo Benito Fuentes pone en evidencia cómo los veranos van a durar cada vez más, lo que concuerda con las proyecciones establecidas por los diferentes escenarios de cambio climático: una de las más repetidas es la reducción de los inviernos y la extensión de los veranos.

En el caso de Salamanca, y según el estudio citado, los veranos actuales son en promedio un mes más extensos que en el pasado. Para llegar a esta conclusión, se compararon datos desde 1940 con la temperatura media diaria desde el 15 de junio hasta el 15 de septiembre del período de 1991 a 2020.

En términos porcentuales, el verano se ha alargado más de un 30% en más de la mitad del país e incluso supera el 50% en el este-noreste. Eso no significa que cada verano vaya a ser más largo que el anterior, pero al analizar un período prolongado se observa un predominio cada vez mayor de veranos más extensos y un aumento en su duración.

En Salamanca el verano se ha alargado entre 15 y 25 días desde 1940: lo ha hecho 'robando' más días a la primavera que al otoño

En el caso de Salamanca, y según los mapas presentados, el verano se ha alargado entre 15 y 25 días. Lo ha hecho 'robando' más días a la primavera que al otoño, a razón de dos tercios de la ganancia en términos generales. Hay más 'primaverano' que 'veroño'.

Con el calendario sobre la mesa, el verano se ha adelantado casi un mes con respecto a las fechas que conocemos. Si antes el calor empezaba a finales de junio, como ha ocurrido este año, ahora lo puede empezar a hacer mucho antes, a finales de mayo. Si el fenómeno se mantiene, las proyecciones anticipan que para 2050 el calor de verano azotará Salamanca desde comienzos de mayo porque, según los cálculos realizados, se adelantará siete días por cada década.

Olas de calor más frecuentes

Los datos de aumento de las temperaturas anticipan que lo vivido en 2022 no va a ser una excepción, sino que puede convertirse en una norma a medio/largo plazo. El año pasado, la media anual de temperatura de la provincia avanzó un grado completo en doce meses, una barbaridad en términos climáticos.

El año pasado fue excepcional por el número y, especialmente, la intensidad y duración de las olas de calor. Salamanca registró tres episodios de temperaturas anormalmente altas y en la de julio se batió el récord absoluto de calor para la provincia en toda la historia, con más de 40 grados en la capital. Y no fue un fenómeno de junio, julio y agosto porque cinco meses fueron extremadamente cálidos. En total, 32 días de episodios de calor extremo durante 2022: eso limitaría incluso el trabajo en exteriores.

«Ha sido el verano más cálido de la historia, con datos de casi dos grados más de lo normal. Dos grados puede parecer poco y lo sería si estuviésemos hablando de una sola estación meteorológica, pero dos grados en el global de España, con lo extensa que es su superficie, es muchísimo», asegura Rubén del Campo, portavoz de Aemet.

Imagen -

La ola de calor de julio de 2022 fue un avance de lo que nos espera. Estos episodios no son nuevos, pero en los últimos años se ha multiplicado su aparición. Según los datos de Aemet, desde 1975 se han registrado 43 olas de calor en la provincia, a las que hay que sumar la de este junio. Han sido constantes, pero cada vez llegan más seguidas.

43 olas de calor

Son las registradas por Aemet en Salamanca desde 1975: catorce han sido desde 2016

Según un estudio de Aemet, entre 1975 y 1999 la provincia no registró ninguna en ocho años y sumó 17. Ya en el siglo XX, la primera década terminó con seis, pero en la segunda el aumento de episodios extremos se ha disparado. Desde 2011 se han contabilizado 21 y su repetición se ha acelerado: 6 entre 2011 y 2015, diez entre 2016 y 2020 y cuatro sólo en los tres últimos años.

«Las olas de calor han sido el doble de frecuentes en la última década», cuando se han anotado tristes récords en este sentido. La ola de calor más larga fue la del verano de 2015. Empezó muy pronto y duró casi un mes: del 26 de junio al 22 de julio.

Aunque no hemos vuelto a vivir un mes seguido de ola de calor, el verano pasado sufrimos la «más importante» desde que hay datos registrados. «No fue tan larga como la de 2015 pero fue más intensa y afectó a más provincias», explica Del Campo. Y, además, no solo fue una. «En todo el verano tuvimos tres episodios de este tipo, que sumaron un total de 41 días. Es decir, la mitad del verano lo vivimos inmersos en olas de calor».

Decimos 'ola' de calor cuando se cumplen estos tres requisitos

Que son

  1. 1

    Intensidad: que se supere el percentil 95 de las máximas de julio y agosto, es decir, que los registros que se den esos días se encuentren en el 5% de las temperaturas más altas de esos dos meses.

  2. 2

    Ámbito geográfico: que esas temperaturas inusualmente altas afecten al menos al 10% de las estaciones meteorológicas de España. Es decir, que no sea algo puntual de una ciudad o una región pequeña, sino algo de ámbito más extenso.

  3. 3

    Duración: Que se prolongue esa situación de calor al menos tres días. A partir de ese tiempo se puede extender, como ya se ha visto, durante semanas.

Efectos en la agricultura, el agua o la salud

Según el estudio realizado por Benito Fuentes, el adelanto de las épocas de calor en el calendario es un hecho y va a tener un fuerte impacto en la salud o la agricultura. El análisis riguroso de datos confirma que los veranos en España se están alargando de manera alarmante, superando en algunos casos más de un mes y medio. Esto no es solo una percepción subjetiva, sino una realidad respaldada por evidencia científica. La prolongación del verano tiene consecuencias devastadoras para el equilibrio ecológico, la salud humana y la economía. El aumento de las temperaturas extremas y la mayor duración del calor impactan negativamente en los ecosistemas, aumentan los riesgos de incendios forestales y afectan la disponibilidad de recursos hídricos. El alargamiento del verano implica una redefinición de los calendarios agrícolas, ajustes en la gestión del agua, modificaciones en la infraestructura urbana y una mayor conciencia en la prevención de riesgos asociados al calor.

Reporta un error en esta noticia

* Campos obligatorios