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Patio comunitario privado con los accesos a los apartamentos y detalle de uno de los portales de acceso a las viviendas de los vecinos. SH
Cuando los vecinos temen un trasiego de turistas en el patio de su casa en Salamanca

Cuando los vecinos temen un trasiego de turistas en el patio de su casa en Salamanca

Una comunidad de propietarios ve como un local comercial sin uso se ha convertido en 13 pisos turísticos y piden explicaciones al Ayuntamiento

Isidro Serrano

Salamanca

Domingo, 17 de marzo 2024, 10:25

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La falta de una legislación clara y lo que se denomina 'pasarse la pelota' entre las distintas administraciones, está generando situaciones bastante polémicas y comprometidas respecto a la proliferación en Salamanca de los famosos pisos turísticos, viviendas turísticas, estudios turísticos o apartamentos turísticos, porque tampoco esta muy claro como se denominan y si todas las variantes son lo mismo o se rigen por las mismas normas.

Hace unos días, Salamancahoy.es se hacía eco de una información en la que la Federación de Asociaciones de Vecinos de Salamanca (Fevesa) anunciaba que tenía previsto implementar medidas ante al proliferación descontrolada de viviendas y apartamentos turísticos en la ciudad. Una situación que ya había sido recogida también en este diario por los numerosos expedientes que llegan cada semana a las comisiones del Ayuntamiento de Salamanca solicitando la conversión en pisos o apartamentos turísticos de locales comerciales o de otro tipo aprovechando la previamente comentada poco concreta legislación al respecto.

Una de las quejas más destacas respecto a la proliferación en Salamanca de este tipo de actuaciones es que cuando se llevan a cabo en zonas de uso predominantemente residencial, «encarecen la vivienda, deterioran la convivencia de las comunidades de vecinos y acaban promoviendo la expulsión de los allí residentes».

Un caso claro en el centro de la ciudad

Es algo que ya ha sucedido en otras ciudades y es lo que temen algunos vecinos de una comunidad de propietarios de la céntrica calle Pedro Mendoza, entre Los Ovalle y el cruce de la avenida de Portugal con el paseo de la Estación, en pleno centro de Salamanca. Allí, en el mes de junio del pasado año, «sin ningún tipo de información ni comunicación», según han denunciado los vecinos, comenzaron unas obras en la planta baja de este edificio, que tiene 34 viviendas, destinada a local comercial y que llevaba años sin uso. Con el tiempo se ha sabido que las obras estaban destinadas a la construcción de 13 estudios, pisos, apartamentos o viviendas turísticas y 24 trasteros.

Inmediatamente, la propia comunidad de propietarios y algún vecino en particular procedieron a poner los hechos en conocimiento de las administraciones, Ayuntamiento de Salamanca y Junta de Castilla y León, solicitando información sobre la legalidad de estas actuaciones y la normativa vigente al respecto.

Lo cierto es que no han obtenido aún respuestas claras de ninguna de las dos administraciones, pero en todo este tiempo han visto como los apartamentos van siendo rematados y recientemente han sabido también que la promotora inmobiliaria que inició el proyecto ha decidido vender los estudios a otra empresa sin que hasta el momento se hayan resuelto las denuncias presentadas ante el Ayuntamiento por las supuestas infracciones cometidas y las peticiones de que se abran expedientes sancionadores por las mismas.

La situación en este edificio de la calle Pedro de Mendoza es muy conflictiva, ya que todas las entradas y salidas de los apartamentos serán por un patio de uso común, no privativo, del edificio, por el que algunos vecinos también acceden a sus viviendas. Vamos «que nos meten a los turistas en el patio de nuestra casa».

Falta de información

Los vecinos reclaman información sobre la declaración responsable de la empresa que ha realizado el proyecto o la licencia de obras concedida a la misma por parte del Ayuntamiento, ya que la Junta de Castilla y León, la otra administración competente en este tipo de viviendas de uso turístico ya respondía en su día que «hasta la fecha» (a finales de septiembre del pasado año, tres meses después de iniciarse las obras), no se había presentado ninguna declaración responsable vinculada a ese proyecto en la Consejería de Cultura y Turismo.

Consideran que el uso terciario turístico que el Ayuntamiento sí autoriza para este tipo de locales no es compatible con los pisos turísticos y denuncian que al principio, la propia promotora anunció los estudios como residenciales, algo incompatible con el Plan General de Ordenación Urbana (PGOU) de Salamanca por el incremento de la densidad de viviendas en la zona. Además, ante la supuesta autorización de cambio de uso del local, aseguran que los apartamentos turísticos no son equiparables al uso terciario-hotelero como pretende el Ayuntamiento, ya que las viviendas de uso turístico no están expresamente previstas en el PGOU de Salamanca.

Por todo ello, solicitaron a finales de noviembre pasado al Ayuntamiento que se incoase un expediente sancionador y se abriese otro expediente de restauración a la legalidad para que se paralizasen las obras.

Galimatías normativo y jurídico

Hasta el momento no han obtenido una respuesta clara respecto a la ilegalidad o alegalidad de este tipo de actuaciones. Pero al margen del galimatías normativo y jurídico al respecto, la falta de concreción por parte de las administraciones competentes y la nula disposición de las mismas a desarrollar una normativa efectiva y concreta al respecto; parece claro que es complicado determinar donde esta la diferencia de uso entre una vivienda o apartamento residencial o turístico.

Según denuncian, esta distinción esta vinculada al criterio de la temporalidad, ya que el uso residencial se caracteriza por la estabilidad y la permanencia y el uso turístico por la transitoriedad y la ocasionalidad, ya que se alquila por días. Y el problema es que, esa variable, la de la temporalidad, en ningún caso puede ser controlada por el Ayuntamiento. Ello podría permitir que proliferase nuevas viviendas que podrían superar las normas sobre densidad prevista en el PGOU bajo la apariencia de viviendas de uso turístico de carácter terciario. Lo que sí parece claro que deberán ser los vecinos los que controlen esta variable y la denuncien si se comete alguna irregularidad, y algunos si están dispuestos a ello.

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