Borrar
Estación de medición de ozono de Salamanca. S.H
La estación de control con niveles más altos de ozono está en Salamanca

La estación de control con niveles más altos de ozono está en Salamanca

En el quinquenio 2018-2022, el Maíllo ha superado el valor objetivo legal para la protección de la vegetación

Jueves, 12 de enero 2023, 17:58

Necesitas ser registrado para acceder a esta funcionalidad.

Opciones para compartir

Ecologistas en Acción, tras la evaluación de los datos disponibles que arrojan las 42 estaciones de control de la contaminación atmosférica repartidas por Castilla y León, que durante el año 2022 los niveles de dióxido de nitrógeno, partículas y ozono en la Comunidad han vuelto a superar las directrices de la Organización Mundial de la Salud (OMS) en todas esas estaciones, tanto en las principales ciudades como en las áreas rurales.

En consecuencia, las treinta estaciones que miden ozono han superado ampliamente los tres días que admite la OMS por encima de su recomendación diaria, y también exceden la concentración media estival establecida por este organismo entre los meses de abril y septiembre. Un año más, la estación de control de la contaminación atmosférica con niveles más elevados de ozono es la ubicada en El Maíllo (Salamanca), donde en el quinquenio 2018-2022 se ha superado el valor objetivo legal para la protección de la vegetación, «sin actuaciones para evitarlo por parte de la Junta de Castilla y León».

En opinión de Ecologistas en Acción, para mejorar la calidad del aire en las principales ciudades es «esencial implantar lo antes posible» Zonas de Bajas Emisiones «ambiciosas», limitando la circulación motorizada a residentes, transporte público, carga y descarga y urgencias. «Ninguna de las nueve ciudades de Castilla y León que estaban obligadas por la Ley estatal de Cambio Climático a establecer antes de 2023 esta medida las ha puesto todavía en marcha», han señalado.

Empeoramiento de la calidad del aire

La organización ha señalado en un comunicado remitido a Europa Press que, aunque ninguna estación de medición ha incumplido los «obsoletos límites legales vigentes», en general han aumentado las concentraciones de partículas respirables, partículas finas, dióxido de nitrógeno y ozono, «tras la caída drástica» de la contaminación atmosférica en los años 2020 y 2021 por las restricciones de movilidad derivadas de la pandemia.

Según Ecologistas, la reactivación del tráfico motorizado, «ha provocado el empeoramiento de la calidad del aire» a lo largo de 2022, cuando las partículas han aumentado un 25 por ciento respecto a la media de la última década, mientras que los niveles de partículas finas se mantienen en los mismos valores y el dióxido de nitrógeno ha registrado un descenso del diez por ciento, «manteniendo los niveles de la pandemia».

En 2022 también han repuntado los niveles estivales de ozono, después de dos años con caídas «muy significativas de este contaminante secundario», causado por las emisiones del tráfico y algunas industrias en presencia de fuerte radiación solar. «Tras una primavera sin apenas ozono, las superaciones diarias del objetivo legal y de la guía de la OMS se han disparado en julio y agosto, por efecto del verano más cálido desde al menos 1961, dando lugar a tres importantes episodios frente a los que la Junta de Castilla y León se ha limitado a difundir avisos rutinarios, en el mejor de los casos», han criticado desde Ecologistas.

Mortalidad relacionada con la contaminación

Además, los ayuntamientos «deben mejorar» el transporte público y la movilidad activa peatonal y ciclista, redistribuyendo el espacio público en favor de estos medios no contaminantes, fomentando además la electrificación de los autobuses urbanos y de las flotas de distribución de mercancías. También son partidarios de aminorar el tráfico urbano e interurbano que soportan las principales ciudades y promover un urbanismo de proximidad, así como la reducción de las emisiones de determinadas industrias.

Finalmente, la Junta de Castilla y León y el Ayuntamiento de Valladolid «deben rediseñar sus redes de medición de la contaminación», ubicando en cada una de las diez principales ciudades una estación orientada a medir la contaminación producida por el tráfico, «en el lugar donde se alcancen los niveles de contaminación más altos a los que se pueda ver expuesta la población, como establece la normativa, para que las mediciones sean representativas de la calidad del aire que respiramos».

Ecologistas en Acción ha afirmado, según datos del Instituto de Salud Carlos III de Madrid y el Instituto de Salud Global de Barcelona, que la contaminación atmosférica causa en las principales ciudades de Castilla y León en torno a mil muertes prematuras cada año.

Reporta un error en esta noticia

* Campos obligatorios