Borrar
Jugadores del Salamanca UDS lamentándose de una ocasión desperdiciada en el encuentro contra el Atlético Astorga. salamanca uds
La época de terror para el Salamanca UDS

La época de terror para el Salamanca UDS

El equipo del Helmántico tiembla desde hace unos años siempre que llega el mes de diciembre, cosechando malas rachas que marcarían el devenir de la temporada

Nacho Martín

Salamanca

Lunes, 12 de diciembre 2022, 13:01

Necesitas ser registrado para acceder a esta funcionalidad.

Compartir

Diciembre es un mes que muchas personas esperan con ansia durante el resto del año. La Navidad, el fin de año, las reuniones familiares, los regalos... hacen que esta época se aprecie como maravillosa y se guarde con un gran recuerdo. Un pensamiento que si eres aficionado o aficionada del Salamanca UDS seguramente sea diferente ya que este mes lleva unas temporadas siendo de terror para la entidad del Helmántico.

Que el Salamanca UDS vive constantemente en la cuerda floja tanto deportiva como institucionalmente es evidente. Los blanquinegros desde que regresaron a las categorías del fútbol semiprofesional no han conseguido completar una temporada de estabilidad completa, ni siquiera en aquel curso en el que consiguieron el ascenso a Segunda B, marcado por la destitución de María Hernández y la llegada de Pablo Cortés. María es de nuevo el técnico del club presidido por Manuel Lovato, un club que tiembla (más si cabe) cuando diciembre y el cambio de año se aproximan en el calendario.

Por debajo de la Segunda División, el último rango que se aprecia como completamente profesional en el balompié español, es completamente normal y común que los jugadores entren y salgan de los equipos con gran facilidad, lo que provoca que en aquellos combinados que se pelea en las zonas bajas de las tablas se viva continuamente cuestionado y en tensión, algo propio de un club como el Salamanca UDS. Enero se ve como un mes de cambios para todos y el fútbol no se libra de esta situación, con el mercado de invierno como ráfaga de viento con la que virar o reforzar el momento deportivo. Y si enero es el mes de los cambios, diciembre es el momento de establecerse o de entrar en la lista de descartes, un runrún del que nunca se han salvado en la carretera de Zamora.

Dejando a un lado los diciembres de 2017 y 2018 (temporada del ascenso y primera temporada en Segunda B) que se cosecharon buenos resultados, 2 victorias y un empate en el primer caso y 2 victorias y 2 empates en el segundo, los siguientes años fueron un desastre y confirmaron la mala planificación hecha en verano que a la postre se intentó solucionar con las 'revoluciones' de la ventana de enero. La cuesta abajo comenzó en 2019, Aitor Larrazabal llegaba a la capital charra con un gran cartel y como salvador, sin embargo, su inicio casi no pudo ser peor, perdió tres partidos (vs Calahorra en casa y goleadas a domicilio vs Cultural y Valladolid B) y solo ganó uno (en casa contra el Tudelano), una racha que se prolongaría los meses siguientes y que acabaría con el técnico vasco cesado.

La temporada 2020/2021 era clave, la RFEF decidió reestructurar la Segunda B creando dos categorías nuevas, la 1ª RFEF y la 2ª RFEF, y transformando la Tercera división en 3ª RFEF. El año serviría para determinar en qué división participarías la temporada siguiente, haciendo que un mal curso te provocara dos descensos a la vez. Había que hacer bien las cosas y el Salamanca UDS, como muestran los resultados, no lo hizo. El diciembre de 2020 ratificó las malas sensaciones percibidas desde el inicio de temporada, solo hubo dos partidos pero dos partidos de gran calado, contra el Zamora (derrota por 2-0) y el derbi contra Unionistas (derrota por 1-0 y primera victoria de los del Reina en un duelo contra el Salamanca UDS), dos choques claves perdidos que además supondría una racha de seis derrotas seguidas. El mercado de invierno intentó solucionar tal desastre, pero solo pudo evitar el doble descenso cayendo a Segunda RFEF.

Del cielo al infierno en casi cuatro años

La hemeroteca y los datos nos pueden desvelar situaciones muy positivas en muchas ocasiones y en otras dejarte helado. Uno de esos momentos llega al observar un hecho que refleja el cambio de realidad del Salamanca UDS en casi cuatro años. El 21 de enero de 2019 el club del Helmántico vencía a domicilio a la Ponferradina por 0-1 gracias a un tanto de Owusu; el pasado 11 de diciembre de 2022 era esta vez el Salamanca UDS el que caía como local por 0-1 pero contra el filial de los bercianos. Un duro dato que muestra el estado de la enticad de la carretera de Zamora.

Bajar una categoría haría suponer que un club con el poderío del Salamanca UDS la transitaría poco tiempo y la abandonaría pronto para ascender y volver a 'su lugar'. Nada más lejos de la realidad. Antonio Calderón regresó a Salamanca con el buen recuerdo de la permanencia en la 2018/19 y con vistas al ascenso, pero completó los peores meses (deportivamente hablando) del Salamanca UDS como club. Su diciembre fue en consonancia al resto de añadas, con dos derrotas (vs Ceares y Pontevedra) y un empate a cero (vs Cristo Atlético). Un mal inicio con un peor final que mandó a los blanquinegros a la Tercera Federación.

Un año más, un año más abajo y otro de nuevo, aún más si cabe, con el cartel de absolutos favoritos. Lo que el 5 de noviembre parecía alcanzable con el triunfo a domicilio frente al Numancia B (1-2, Joel y Amaro), se ha esfumado casi por completo en un mes. El ascenso directo, principal objetivo del Salamanca UDS, se ha puesto muy complicado tras no ganar ningún partido de los últimos cuatro, consiguiendo solo 2 de los 12 puntos en juego y no pudiendo superar a dos rivales directos como el Astorga (1-1) y la Arandina (2-1) y perder en casa con un conjunto teóricamente inferior como la Ponferradina B (0-1). De nuevo, un diciembre que pinta mal, con dos derrotas consecutivas a falta de un partido en principio asequible contra el Unami (4º contra penúltimo).

Nubarrones negros vuelven a estar sobre el Helmántico con la llegada del final del año (curiosamente en los últimos tres partidos como local de los de María Hernández ha llovido sobre el estadio charro, un presagio de lo que puede venir), con fichajes y salidas en el horizonte pero siempre sin despegarse de la intranquilidad y la tensión que, al igual que los colores blanco y negro del uniforme, son señas de identidad del Salamanca UDS.

Reporta un error en esta noticia

* Campos obligatorios