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Parte de la muestra que se expone en el Centro Internacional del Español. USAL
El Centro Internacional del Español estrena su primera exposición con una muestra sobre la Transición

El Centro Internacional del Español estrena su primera exposición con una muestra sobre la Transición

El rector inaugura la primera exposición instalada en la nueva ubicación del CIE, bajo el título 'Lengua y política. La transición española a la democracia', comisariada por el catedrático de Lengua Javier Santiago y la historiadora María Gajate

Miércoles, 26 de abril 2023, 14:32

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El Centro Internacional del Español de Salamanca, recientemente reubicado en la antigua sede del Banco de España en la plaza de Los Bandos, estrenó este miércoles su vertiente expositiva con la inauguración de la muestra titulada 'Lengua y política. La transición española a la democracia', que permanecerá abierta al público hasta el 24 de septiembre, y que versa sobre el valor de la palabra durante el periodo de la Transición Española y también en los años previos.

El rector de la Usal, Ricardo Rivero, fue el encargado de conducir un acto inaugural que contó también con el comisario de la exposición y catedrático del Departamento de Lengua Española de la Usal, Javier de Santiago Guervós, y la profesora del Departamento de Historia Medieval, Moderna y Contemporánea de la USAL y autora del 'timeline' que acompaña a la documentación y el contexto histórico presentado en la muestra, María Gajate.

Rivero celebró en sus intervención que el CIE vaya llenándose de contenido con nuevos eventos, como el inaugurado hoy y avanzó que «a la actividad investigadora y los proyectos que ya se conocen se unirán programaciones culturales como esta». «Desde el principio pensamos en el valor de la palabra en nuestra sociedad para aproximar a las personas y propiciar la concordia. En la Transición, hay recordar con imágenes y documentos la realidad de los hechos. Es el sentido de esta exposición», reflexionó el mandatario académico.

Según manifestó durante su turno de intervención el profesor Guervós, en los años inmediatamente anteriores a la muerte del general Franco y tras el asesinato del almirante Carrero Blanco se produce el inicio de un proceso «de concienciación democrática, de dinamización progresista y de demanda de modernización de las instituciones públicas y de las formas de vida cotidiana», que se ve reflejado en la muestra.

A medida que se suceden los acontecimientos, surge un vocabulario nacido de la necesidad de nombrar «las nuevas situaciones» que se producen en la realidad política de España. El lenguaje se convierte en la herramienta principal del cambio político. Palabras como «apertura, reforma, amnistía», marcan un primer paso, luego se reubican términos como «socialismo, comunismo, marxismo». Y en la tercera parte se abordan conceptos como «monarquía, nacionalidades, España». «Desembocan en lo que fue la unión de todos estos conceptos y voluntades: la Constitución», apuntó el comisario.

Todo ello adobado con titulares de periódicos, diarios de sesiones, prensa satírica o dibujos. «Lo principal es la pelea por apropiarse de esas palabras. Reforma, democracia, monarquía, constitución, España… tienen significados diferentes para cada una de las partes y hay que alcanzar un consenso. Ese es el gran mérito de la Transición. Llegar a esa concordia», reflexionó el profesor, quien finalizó hablando de la resignificación de la algunos conceptos que traían cargas negativas y del uso de los eufemismos por parte de la clase política.

La historiadora María Gajate, por su parte, reivindicó que «la palabra fue el primer vehículo del cambio político» y destacó tres elementos clave para su comprensión. «Se habla, se reflexiona sobre el poder de la palabra. Se habla de reforma y no de democracia porque hay que ir perdiendo el miedo a los militares. En segundo lugar, se pone de manifiesto el carácter maleable de muchas palabras y cómo, a propósito, se eligen algunas ambiguas en la Constitución. Y en tercer lugar, se ve el uso de la crispación como herramienta para deslegitimar al enemigo. Por eso es necesario siempre siempre contrastar datos. Es la batalla del relato», concluyó.

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